martes, 30 de junio de 2009

Psicodelia criolla

Las elecciones legislativas de este año ya son historia, y sus resultados no pueden sorprender a muchos salvo casos locales como los de San Juan, Jujuy o Formosa, lugares que parecen estar más cerca de los países con los cuales comparten frontera que de la propia Argentina. En fin, siempre habrá sorpresas. Como la de Pino Solanas, un voto supuestamente “progre” en un distrito emblema del antikirchnerismo, cuyos diputados electos tendrán seguramente mucha más afinidad con los K que con el resto….
Pero al paroxismo lo podemos encontrar sin dudas en la “conferencia de prensa” sui generis que ofreció la presidente ayer en Casa de Gobierno. Fiel a su rancia costumbre de llegar tarde a todos lados, tuvimos que esperar demasiado para someternos a lo que sabíamos de antemano iba a ser un tormento.
Y lucía extraña la presidente, con un rictus entre sonriente y sobrador, muy poco natural teniendo en cuenta el contexto impuesto por el resultado electoral, como presa de extraños efectos medicamentosos. Parecía en el medio de un “viaje” psicodélico de mediados de los 60. Y la mentada conferencia de prensa comenzó siendo un soliloquio “moralizador” de los que ya nos tiene acostumbrados, en el que intentó transformar el desastre electoral en un pretendido triunfo, en algún momento hasta creando cifras y alianzas que sólo existen en su mente. “Blanqueó” la situación de su gobierno pintándolo como una continuidad pura y simple del de su marido, situándose como una especie de virrey, algo que casi todos sabíamos. Planteó como un suceso extraordinario haber ganado en El Calafate (6.500 hab.) minimizando la derrota en toda la provincia de Santa Cruz, donde fueron señores feudales durante 20 años. Defendió al indefendible INDEC.
Todo esto después de que uno de los grandes ganadores de esta contienda, el empresario Francisco de Narváez, dijera que “espero que la presidenta haga una lectura correcta de estos resultados”. No Don Francisco…la presidenta demostró un claro analfabetismo en cuestiones electorales. ¿O una imprudente dosis de antipsicóticos alteró su percepción de la realidad?
Quizás si Syd Barrett viviera, habría podido interpretar estas proezas. Por el momento debemos conformarnos con Cristina en el cielo con diamantes…

sábado, 27 de junio de 2009

Pavada de campaña

A horas de celebrarse las elecciones legislativas, me permito hacer una reflexión sobre todo lo vivido en estos días de…¿campaña? Sí, aunque haya tenido más similitudes con un circo, debemos reconocer que se trató de una campaña electoral. Nuestra atribulada historia relativa a los comicios jamás conoció un esperpento como éste, y esperemos que no sea una tendencia hacia un futuro peor. Candidatos truchos, discursos sin contenido, ausencia de debates y exhibiciones mediáticas vergonzosas es todo lo que nos pudieron aportar. Sólo resta esperar que la población no acompañe cualitativamente a estas proezas, porque de ser así nuestra débil democracia quedará herida de muerte.
¿Propuestas de cambio? ¿Planes legislativos? Nada de eso. Nuestros candidatos (o sus jefes de partido) intentaron captar la atención o el favor de los votantes imitando estrellas de rock, arrojándose al público en un acto, tocando la guitarra y cantando o bailando a la par de sus imitadores en un estudio de televisión. Claro, algún estudio de mercado les habrá hecho entender que, en el contexto social en que se mueven, debatir ideas tal como se hace en los países más civilizados les restaría votos en lugar de sumárselos…
Como diría Woody Allen, me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida. Pero si lo pudiera esquivar…

viernes, 19 de junio de 2009

Las perlitas de Cristina VI

“Cristina le adjudicó a un Nobel la frase de otro”, titula la nota del diario Perfil (click acá para leerla). Hasta ahí, todo parece normal, tratándose de quien se trata. Pero reflexionando un poco, algo no cierra del todo. ¿Cristina citando premios Nobel de economía? Parece algo surrealista, salvo que la cita sea a su vez la cita de otro, mal interpretada, por supuesto. ¿Había leído Cristina las obras de Samuelson? Por supuesto que no. Sí seguramente leyó (y mal) un fragmento del libro de Marcos Aguinis titulado “El atroz encanto de ser argentinos”. Allí este autor cita el correcto análisis de Samuelson: “Están los países capitalistas, los de la órbita socialista y los del muy heterogéneo Tercer Mundo; pero eso no es suficiente, porque en realidad son cinco los sistemas: hay dos países a tener en cuenta en forma separada: Japón y la Argentina. ¿Por qué? Y, porque no calzan en ninguna sistematización. Son tan peculiares y tan impredecibles que deben ser ubicados aparte”. (Aguinis, ob.cit., p.8).
Luego este autor cita el concepto de Kuznets, pero sin nombrarlo, aclarando que se trata de una “actualización” de lo anterior, cosa que es correcta. Pero tampoco hablaba de países desarrollados y subdesarrollados, sino de opulentos y miserables, completando así: “Cualquiera sabe qué es un país opulento y qué es uno miserable. En cambio pocos saben por qué a Japón le ha ido tan bien y a la Argentina le va tan mal”.
Pobre Cristina. Aún le falta para citar “las obras completas de Sócrates” como alguna vez hiciera su predecesor riojano…

miércoles, 17 de junio de 2009

Amnesia auto-provocada

Nuestra bienamada presi anduvo por Zárate y, fiel a su costumbre de inaugurar todo lo que se le presente y de paso, lanzar dardos venenosos a la oposición, utilizó la acción de colocar la tapa al recipiente de presión del reactor en la Central Nuclear Atucha II como una lanzadera para otro de sus brillantes hallazgos discursivos. Dijo: “"Le pusimos la tapa a un modelo de país neoliberal que condenó al fracaso a esta obra y la paralizó por más de una década". Todo bien, Cris…lástima que escupir para arriba suele ser contraproducente. Quienes tenemos buena memoria o nos gusta hurgar en los archivos sabemos perfectamente que tanto ella como su mentor y consorte formaron parte con entusiasmo de aquel “modelo neoliberal” hoy repudiado. Para más datos, pueden ver este video (o si prefieren, la fracción comprendida entre el minuto 1:50 y 3:00) para corroborar cuán de opositores a aquel “modelo infame” eran ellos…click acá.
Nadie resiste un archivo, dicen…

lunes, 8 de junio de 2009

¿Investidura o vestidura?

Como si no hubiera problemas en nuestro bendito país, ahora apareció un ciudadano de Santa Fe denunciando al conductor Marcelo Tinelli por los supuestos “agravios a la investidura presidencial” y “uso denigrante” de la figura de la mujer en el segmento de su programa “Showmatch” conocido como “Gran Cuñado”. En alguna entrada anterior me he referido a esta emisión televisiva como una potencial amenaza para la tranquilidad de algunos políticos durante la campaña electoral en curso. Sin embargo, como ya ha ocurrido en casos anteriores, lo que se ha despertado es la mojigatería de algunos particulares que, tal como ocurre con algunos virus, permanece latente para luego despertarse y reinfectar a toda la sociedad.
¿Alquien puede explicarme en qué consiste el “agravio a la investidura presidencial”? ¿Es acaso algún delito tipificado en el Código Penal o en alguna ley especial? ¿Y el “uso denigrante” de la figura femenina qué es? Hasta se podría imputar a la propia presidente por esta supuesta infracción, teniendo en cuenta los antecedentes de su conducta al frente del Poder Ejecutivo, donde parece más preocupada por su “vestidura” personal que por la “investidura” del cargo que ostenta.
Parece que al Sr.Enrique Luis Peralta Ramos, que de él se trata, no parece preocuparle mucho la ya irritante caracterización del ex presidente Fernando De la Rúa, cuya figura merece tanto respeto como la de la actual presidente “de iure” (sabemos que hay presidente “de facto”, pero ésa es otra historia). Ni tampoco el hecho de que se ha caricaturizado siempre a los presidentes a lo largo de la historia, inclusive a aquellos poco proclives a la tolerancia en este tipo de cuestiones, sin que nadie haya sido condenado por tales actos.
Mientras preparo mi defensa por si acaso Don Enrique lee este blog y decide denunciarme a mí también, me permito citar una frase de Albert Einstein:
“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.”