domingo, 17 de mayo de 2009

¡A nombrar jueces que se acaba el mundo!

La intención de un presidente por meter mano en el Poder Judicial no es algo nuevo. Es más, ya forma parte de nuestras tradiciones, a veces muy tristes. Sólo cabe recordar aquella “mayoría automática” del menemismo en la Corte para comprender a lo que se ha podido llegar en este asunto. Y bien, para no ser menos, también los K hacen de las suyas. Con un tiempo prudencial antes de las elecciones legislativas, donde todo parece indicar que perderán la mayoría en ambas cámaras, la siempre glamorosa Cristina envió a la comisión de acuerdos del Senado los pliegos para cubrir sesenta vacantes de jueces, fiscales y defensores públicos de todo el país. Hasta aquí, nada extraordinario. El problema aparece cuando se analiza la composición de las listas de postulantes. El mayor mérito parece ser el haber emitido algún fallo o sentencia favorable al gobierno. Y hay jueces que ascienden a camaristas pese a estar denunciados ante el Consejo de la Magistratura. Y otros que fueron seleccionados pese a figurar últimos en las ternas respectivas. Se entiende el apuro por el hecho de que una nueva composición del Congreso resultará un filtro molesto para las aspiraciones del gobierno. La “máquina de impedir”, según su propia interpretación. Y de eso se trata, señores. Nosotros votamos a integrantes de un poder, o de una división del poder, entre otras cosas para intentar impedir los frecuentes abusos a los que el Poder Ejecutivo ya nos tiene acostumbrados.
¿Se entiende mejor ahora la grave preocupación del gobierno por conservar la mayoría en el Congreso? Entre los sesenta nombres que envió Cristina al Senado, están los candidatos para el fuero Contencioso Administrativo Federal, donde analizan la legalidad de decretos y resoluciones del Poder Ejecutivo. Y muchos otros fueron elegidos pese a estar debajo en las calificaciones de otros considerados “confiables” o “permeables” a las decisiones K.
Calidad institucional, que le dicen…esto es lo que había prometido Cristina Fernández.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hacía mucho que no pasaba por tu blog Ariel, muy bueno lo que publicás, como siempre. Vamos que ganamos!!! Vamos Argentina!!!!!!!